jueves, 30 de marzo de 2017

"TXAPOTE, ESE TONTO"







No creo que las organizaciones, y menos las terroristas, tengan alma. Incluso en algunos individuos parece faltar, pero sí sé que existen ocasiones en las que de alguna manera se puede percibir lo que anida en el interior de las cosas. 


Puede ser casualmente, pero a veces lo esencial de algo, algunos o alguien, se te revela de forma instantánea. Esa alma, o interior de ETA lo pude ver el otro día. Lo vi en la cara, los ojos y la expresión de ese error evolutivo al que sus comadres de cueva llaman “Txapote”. 


En “Txapote” está condensada toda la esencia de un movimiento fanático y asesino integrado por individuos que han sido cazados por medio de una selección rigurosa. Los autores del “casting” saben a quién reclutan, y siempre han dominado la técnica de selección. Sus preferencias siempre han ido por aquellos sujetos más permeables a la fanatización, más adecuados para la carencia de conciencia, más proclives a enfrentarse a un futuro entre rejas por una fábula increíble…


Hablo de los lerdos, los mentecatos, los majaderos, los cortos. Porque “Txapote” es un asesino, sí, pero antes de serlo vino al mundo, y nació tonto. Muy tonto, poco inteligente, escasamente dotado para el raciocinio más elemental. Por eso es capaz de matar en virtud de un cuento para tontos, hecho a su medida. Por eso, no se inmuta cuando se regodea en el sufrimiento que causa. Porque es tonto, y en su recortada capacidad para entender las cosas piensa que anteponiendo su condición de asesino a la tan evidente de imbécil, ésta quedará tapada por aquélla. 


Ojo, no crean que le disculpo, no crean que no le considero malo. Lo que ocurre es que aunque no todos los malos son tontos, es absolutamente cierto que todos los tontos son malos. Y esa es la esencia, el alma de ETA. La de una caterva de idiotas reclutados para la muerte de los demás, en la esperanza de que un mundo mejor, una Euzkadi libre, les otorgue el lugar que su condición mental no les puede proporcionar de ninguna manera.


El núcleo de ETA, aquello sin lo que no sería posible, está constituido de manera imprescindible por un numeroso grupo de gilipollas que han llegado a un grado tal de inanidad mental, que consideran buenos los muertos que causan por una historia falsa que habrá de convertirlos en héroes. El tonto es fácilmente captable por cualquier secta que enaltezca los valores de la colectividad, que hable de agravios milenarios, o que tenga entre sus principios el predominio de los derechos de un pueblo sobre los de las personas. 


Es lógico, porque el tonto no está dotado para el estudio, ni para la crítica elemental que derrumba fácilmente el castillo de naipes de los derechos históricos, y la mejor forma de encandilar a un tonto es apelar a sus emociones, que siempre abundan en detrimento de la inteligencia. Pero sobre todo porque, aunque tonto, sí alcanza a comprender que su evidente y vergonzosa estupidez queda camuflada cuando se le hace miembro de un grupo. Cuando, a pesar de que todo el mundo se da cuenta de lo inmensamente tonto que es, puede presumir de pertenecer a una colectividad gloriosa. Puede alardear de ser un tonto especial, y sobre todo, de infundir el respeto (en realidad miedo) que su condición de tonto le niega. Porque a todos los tontos les encanta que se les tenga miedo, es una forma de alimentar su ego, maltrecho de nacimiento. 


Y es que si no tuviesen pistola, nadie respetaría a estos tontos, ni tomaría en serio sus tonterías. Los tontos, además, son escasamente elegantes. No podemos, por ejemplo, pedir a un tonto que sepa perder. Es tarea inútil. Mucho menos algo mucho más complicado, como es saber ganar. Cuando el tonto pierde le pega una patada al tablero y se larga. Cuando gana le es inevitable hacer sangre de aquél al que ha vencido, esparciendo su enanez mental con algarabías de primate, saltos de corzo en celo y ademanes de oso atacado por un enjambre de abejas. 


El mismo tonto “Txapote” es un ejemplo, cuando se pitorrea ostentosamente de aquellos cuyo sufrimiento ha causado. Pero lo malo no es eso, lo malo no es que el tonto nos obsequie con una de las escasas tareas para las que está programado. Lo malo es que piense que está ganando. Y lo piensa porque existe quien le ha proporcionado esa esperanza: la de acabar imponiéndose en un partido que, no hace tanto, iba perdiendo por goleada. Primero fue el explícito “Proceso de Paz” de ZP, ahora...es ya imposible encontrar en el arco parlamentario a quien aún tenga la decencia de anteponer la memoria de las víctimas a los miramientos con sus asesinos, en la esperanza de que acabemos creyendo que eran sólo tontos.


Estos, son los que van a permitir que una jauría de idiotas sea capaz de ponernos de rodillas a base de matar y causar dolor. Luego, además, permitirán que los tontos como “Txapote” cumplan su sueño: el de no parecer tontos. Yo, por si acaso se le olvida en la vorágine de alegría que cree que le está por venir, se lo voy a recordar. 


“Txapote, cabrón, mírame, que te quiero decir una cosa: Eres muy tonto.

jueves, 24 de noviembre de 2016



HAN DICHO…


La frase es de mi abuela, y con ella se refería a lo que había oído en la radio o en la tele. Aquel “han dicho” tenía la virtud de la infalibilidad. Lo que fuera que hubieran dicho era algo así como una verdad indiscutible, una especie de “ex cátedra” informativo que no admitía debate o la menor duda. Lo han dicho, y punto. 

Cuando ella era más joven, en los años de la información única y unificada, no había ningún telediario, estaba “el parte”. La palabra tiene un aire de clarividencia profesional que la hace incuestionable, e incluso un regusto militar que la convierte en un poco obligatoria. El parte daba información incuestionable y obligatoria.

¿Hemos avanzado? No, vamos hacia atrás. ¿Hemos mejorado? No, hemos empeorado.

El otro día leía en Facebook una noticia que contaba cómo la Generalidad Valenciana había vetado un inmueble para acoger refugiados porque la legislación de esa comunidad exigía que esos pisos que tuvieran ascensor. 

El titular de la noticia era: “Refugiados sirios rechazan un piso gratis en Alicante porque no tiene ascensor”.

Aquí se puede ver: 


La noticia, el “han dicho”, es de un medio llamado Mediterráneo Digital que, en su propio Aviso Legal punto 7.1, dice no garantizar la veracidad de la información que difunde.


Da igual…los contenidos de esta bazofia son compartidos en Facebook o Twitter con auténtico entusiasmo por miles de personas. 

Mediterráneo Digital es uno de muchos. Las redes sociales están anegadas de presuntos medios de comunicación que viven de que la gente comparta sus contenidos para tener un determinado número de visitas con el que cobrar publicidad. Ante eso, la verdad o la mentira no importan; importa que la noticia sea lo suficientemente llamativa como para que la gente la difunda y el resto pinche en el enlace. 

Pero lo malo, es que éste es el principal cauce por el que hoy en día llega la información a la mayoría de la gente: lo que leen en Facebook, Twitter y otros vertederos. 

La verdad decae ante el dinero, el poder o los intereses particulares como ha ocurrido siempre, como ocurría cuando mi abuela venía y me contaba: “han dicho…”.


Es poner un pie en cualquiera de estos patios de pixeles y te empiezan a bombardear estupideces, incitaciones al odio, insultos en columnas, campañas de desprestigio, increíbles hallazgos científicos, noticias irritantes y fotos alucinantes…todas basadas en falacias a las que, lamento decirlo, una panda de ignorantes funcionales se encarga de dar curso a la velocidad del kilobyte. 

Presuntos sucesos en países musulmanes, recientemente uno relativo a Dubai, donde vivo, que no sólo es falso, sino que ya ha aparecido 4 veces en el último año cambiando de protagonistas, y al que la gente sigue dando pábulo; Podemitas contra Populares, Populares contra Podemitas, discursos de Putin subtitulados en falso y compartidos por quienes no hablan ruso, y catetamente los colocan en su espacio, ignorando que les están timando; noticias sobre Trump acompañadas por un vídeo en el que lo que dice el personaje no tiene nada que ver con lo escrito, elevadas a la categoría de verdad por quien ni siquiera entiende el inglés, delirantes estudios científicos saudíes que por lo visto declaran a la mujer “mamífero” difundidos por quien simplemente odia lo que desconoce y forma sus juicios a base de los tópicos que fomenta el consumo de esta mierda…

Basura a granel, mugre que arde en la caldera del pensamiento de una gente cuyo nivel de información, capacidad crítica y clarividencia de juicio son, en la era de la comunicación, mucho menores que los de mi abuela y su “han dicho”.

Toneladas de espectaculares iletrados que circulan porquería informativa de costa a costa, de mar a montaña y de Norte a Sur. Del desván de sus mentes pequeñas hasta un sembrado que bien parece retrato de su poderío intelectual, labrado con un arado fabricado en China.

Al menos el NODO tenía literatura.

Por cierto…Ha dicho Facebook…

domingo, 29 de mayo de 2016

QUERIDO HADO DEL FÚTBOL





Querido hado del fútbol…eres cruel.


No sé qué tienes con nosotros, pero está claro que gozas viéndonos nadar y morir en la orilla. Te regodeas en inflamar corazones para luego reventarlos de la manera más sádica. Estoy enfadado contigo, no lo puedo ocultar, porque no comprendo qué gracia tiene derramar un caudal de ilusión traicionera sobre quienes ya has decidido desde el principio que van a acabar llorando.


Esto no se hace, hado del fútbol, y sobre todo no se hace tantas veces. Piénsalo por favor, y búscate a otro. Da un descanso a tanta alma rota, deja respirar a tanto amor sin resuello, y ten la decencia, si tu plan es el mismo, de no permitir que el cielo vuelva a quedar al alcance de la mano para luego y de repente, convertirlo en un agujero oscuro.

Tan oscuro que ciega, tan negro que brilla con la misma saña que tú y sólo tú eres capaz de clavar.


No alimentes la esperanza sabiendo que al final, y sólo al final, abrirás todas las llagas juntas, para herir de muerte a quien vivía. No vuelvas a dormirnos y luego despertarnos con alaridos burlones diciendo que todo era un sueño. Ya vale.


Eres cruel, hado del fútbol, pero además no tienes palabra. Ya no tienes crédito, porque nunca cumples tu parte.


No dejéis de creer, intentad ser mejores, sacudíos los complejos, soñad en grande…eso pedías… y yo os daré…eso prometías. 


Falso juego el tuyo, trilero.


Tramposo pacto sin voluntad de honor, timo con el que ya son muchas las veces que nos robas la cartera de esa quimera que tú mismo llenaste de anhelos que al final no tienen valor de cambio. Travesura sin gracia que no repara en el daño que hace, estampa del niño que pisotea el hormiguero al que estuvo toda una tarde llevando uvas, injustificada avería emocional a tanta gente sólo por el gozo de ver la cara de gilipollas que se les queda.


Ya está bien. 


Has ido demasiado lejos...


Pero vete lavando, hado del fútbol.

Vete preocupando, porque ya deberías haberte dado cuenta de que hace tiempo que decidimos que no vamos a ser víctimas. Ni de la historia, ni de la fatalidad, ni de tus sucios manejos.

Puedes haber ganado otra vez, porque mandas mucho, pero no eres todopoderoso, hado del fútbol.

Aquí se llora y se sufre, pero sólo se baja la cabeza para besar el escudo. Y nosotros tenemos la terca e irreductible ilusión de un niño; la de un chaval que no piensa madurar ni se va a bajar de sus sueños. Aquí, hado del fútbol, el único que se va a hacer viejo eres tú, porque vamos a volver, pronto.

Y te vamos a jubilar.